18 sept. 2013

Cómo conseguir un buen espacio de estudio

Una casa bien ordenada y organizada es sinónimo de bienestar y armonía. Por ello, ahora que ha comenzado un nuevo curso escolar, es un momento perfecto para analizar la habitación de nuestros hij@s y ver si hemos conseguido crear un ambiente estimulante para el estudio.
Debemos observar detalles como por ejemplo si, una vez sentad@ a su mesa, tiene espacio suficiente para tener a su alcance todo aquello que pueda necesitar y así evitar que tenga que desplazarse constantemente. Analizaremos si el mobiliario del que dispone la habitación permite tener organizadas visualmente sus cosas o todo está demasiado expuesto, de forma que, aunque esté ordenado, da sensación de agobio. Nos fijaremos en si hay demasiadas fotografías, posters o dibujos delante de su sitio de trabajo o si la mesa está situada justo delante de una ventana con mucho tránsito. Observaremos si el color de los muebles hace que el espacio parezca más reducido o si la distribución aprovecha todo el espacio útil. En definitiva, hay que revisar todas aquellas cosas que puedan motivar a que se desconcentren.

Para conseguir un ambiente propicio para el estudio os recomendamos seguir estos consejos:

1.- Para distribuir una habitación correctamente, siempre hay que estudiar el espacio en su conjunto y así determinaremos las dimensiones correctas de cada mueble.
2.- Una habitación normal consta de una cama, una mesa, y librerías. El armario en casi todos los casos ya viene situado. Cuando el espacio nos lo permite podemos incluir una cómoda y una mesilla.
3.- Primero ubicaremos la cama y la mesa y posteriormente todo lo demás. Si la cama nos abarca todo el espacio útil de la habitación siempre podemos valorar colocar una cama abatible horizontal o vertical, que además de dejarnos más espacio, cerrada dará más sensación de orden que una cama tradicional.

4.- Aunque, como ya hemos dicho anteriormente, las dimensiones las determina el espacio disponible, las medidas ergonómicas  más correctas para la mesa de estudio son 120 x 60 o 140 x 70. Una persona necesita como mínimo 60 cm para poder escribir o manipular un libro sobre una mesa. El largo de 120 y 140 cm aporta el espacio extra para poder situar al lado las herramientas que se necesitan mientras se estudia. Más espacio supone una tentativa demasiado grande para acabar acumulando cosas innecesarias para la tarea lo que fomentará una mesa de trabajo desordenada. Lo mismo ocurre con el fondo de la mesa, cuanto más espacio, más cosas acumulamos delante creando por tanto más caos.
5.- Comúnmente se tiende a colocar la mesa de estudio debajo de  la ventana, pero nosotros aconsejamos buscar siempre otra ubicación ya que en la mayoría de los casos el radiador se encuentra siempre en esa pared. Una mesa colocada en esa posición reducirá la salida de calor y entorpecerá el acceso a la ventana. Es mucho más funcional y estéticamente más atractiva una solución como se muestra en la fotografía a continuación.

6.- Tampoco recomendamos colocar a la persona que estudia de espaldas a la puerta de acceso de la habitación ya que en su subconsciente no dominar la entrada le producirá una sensación de desprotección por lo que le hará mantenerse alerta, sin darse cuenta, sobre lo que pasa a sus espaldas y no le permitirá concentrarse al 100% en sus tareas.
7.- Las puertas y los cajones de una habitación deben servirnos como aliados para mantener un aspecto completamente ordenado. Por eso es muy importante planificar su ubicación. Las partes bajas de las librerías son perfectas para ir cerradas con puerta y los cajones deberían ir cerca de la mesa de estudio. Sobre todo, debemos ubicar unos pequeños con poco fondo para ubicar todo el material de papelería.
8.- Colocar un corcho en la pared donde va situada la mesa resulta muy útil para colgar cosas importantes, pero nunca en exceso ya que desviaría fácilmente nuestra atención. Un cuadro ( o un conjunto de ellos ) es también una buena opción para colocar en lugar de un corcho con la ventaja de que no recargará mucho el espacio, siempre y cuando elijamos el tamaño y los colores adecuados.

9.- Los colores claros darán mayor sensación de espacio, por lo que nosotros aconsejamos el acabado en laca, empleando para el mobiliario un sólo color o varios combinados.
10.- Es importante que busquemos que el conjunto quede equilibrado, es decir, no cerraremos todo con puertas y tampoco agobiaremos con muebles la habitación al máximo. El espacio de encima de la cama, si es posible, se debe dejar libre. Hay que buscar siempre el equilibrio entre estética y funcionalidad. No hay que buscar conseguir una casa escaparate si no una casa donde vivir se nos haga agradable y fácil.

Siguiendo estos pequeños pasos podréis diseñar el espacio perfecto y si necesitáis ayuda ya sabéis a quién acudir.